Perú perdió más de 23.000 hectáreas de selva amazónica apenas durante los seis primeros meses de este año, de acuerdo a la información presentada por un programa especializado del Ministerio del Ambiente.

La causa de esta pérdida fue fundamentalmente la deforestación. El 71% de esta tala se produjo en cuatro departamentos del país: Madre de Dios, Loreto, San Martín y Ucayali.

El departamento de Loreto, que es el más extenso del país, reportó la pérdida de unas 5.500 hectáreas de selva tropical. Madre de Dios se quedó sin 4.300 hectáreas, Ucayali perdió alrededor de 3.700, y en San Martín se deforestaron cerca de 3.000.

En el departamento de Madre de Dios, que hace frontera con Brasil y Bolivia, una de las causas principales de esta pérdida forestal es la minería ilegal de oro, de acuerdo al reporte del Proyecto de Monitoreo de la Amazonia Andina.

En este mismo departamento se ubica la provincia más afectada por la deforestación. Se trata de Tambopata. A su vez, dentro de esta provincia, en el distrito de Inambari fue donde se reportó más tala indiscriminada, con más de 2.000 hectáreas de selva perdidas.

Entre las causas principales de la deforestación de los espacios selváticos peruanos se pueden nombrar la agricultura nómada y la ganadería. Muchos hacendados destruyen la selva natural buscando aprovechar el suelo para cultivar palma aceitera, planta que, por cierto, degrada rápidamente la calidad del suelo.

Las actividades mineras ilegales constituyen otra amenaza cada vez más acuciante. En estas explotaciones se utilizan metales como el mercurio, que terminan contaminando los ríos de la selva, afectando a todo un ecosistema de plantas, animales y comunidades indígenas.

Para detener el ecocidio se hace necesaria la acción contundente de las autoridades, sancionando a los responsables y aplicando planes de saneamiento y reforestación que permitan la recuperación de estos espacios en el futuro.